Uno de los temas más interesantes en relación con los cetáceos es cómo se comunican estos animales bajo el agua. Además, resulta aún más difícil en entornos donde las condiciones desfavorables dificultan la visión y el olfato. Por tanto, vamos a explorar cómo se comunican las ballenas y los delfines en tales condiciones.
Los científicos consideran que las ballenas y los delfines están entre los animales más inteligentes de la Tierra. Muestran diversas prácticas culturales, enseñando a sus crías comportamientos esenciales para la supervivencia (Bender et al., 2009). Por lo tanto, la comunicación desempeña un papel clave en la vida social de estos animales y, en consecuencia, sirve como una de las principales pruebas de su gran inteligencia.
¿Cómo se comunican los delfines?

Los delfines se comunican mediante la emisión y recepción de sonidos. Cada delfín desarrolla su sonido distintivo en los primeros años de vida. Todos los individuos producen un sonido único, diferente del de los demás, para poder identificarse entre sí; es como nosotros, los humanos, con nuestros nombres. En nuestros viajes, a menudo se oyen sus sonidos.
Pero, también los delfines utilizan diferentes comportamientos o lenguaje corporal para comunicarse entre ellos. En casi todos nuestros tours podemos observar algunas de estas comunicaciones de delfines, como las siguientes:
Posturas
Las posturas corporales pueden a veces demostrar enojo o agresión en los delfines. Por ejemplo, la postura S se utiliza típicamente en dos contextos sociales específicos: cortejo y agresión. Los delfines machos pelean entre sí por muchas razones, incluyendo recursos tales como alimento y espacio, hembras y estatus (Waal & Harcourt, 1992).
Toque
La piel de estos cetáceos es muy sensible al tacto. Si están de buen humor, entonces pueden hacer contacto físico con las aletas presionándolas contra las aletas de otro delfín (Azevedo, A et al 2010).
Golpear la cola y golpear la aleta

Es un golpe vertical de la cola o la aleta contra la superficie del agua que a veces indica agresividad, pero también puede expresar el deseo de abandonar la zona o atraer la atención de otros delfines (Azevedo, A. et al. 2010; Herzing, 2000).
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En proa

Quizás este sea el comportamiento más común que nuestros turistas pueden ver en nuestras excursiones. Los delfines se acercan a nuestra proa y se impulsan con las olas del barco. Los delfines han aprendido a aprovechar esta energía "gratuita" y aprovechan para descansar. Y, al mismo tiempo, se divierten un rato.
Identificación de patrones de coloración corporal

Las manchas, rayas y motas pueden indicar el estado de salud o la edad de los compañeros de los delfines.
Por ejemplo, la piel del Delfín manchado del Atlántico (Stenella frontalis), que llega a las Azores en verano, desarrolla manchas cuando envejece, y las cicatrices en la piel del Risso delfín, una de nuestras especies residentes (Grampus griseus), informar a los demás de sus habilidades y experiencia en combate.
¿Cómo se comunican las ballenas?
Las profundidades son, a pesar de su apariencia silenciosa, el reino del sonido, ya que éste viaja en el agua cuatro veces más rápido que en el aire. Como consecuencia, los cetáceos son extremadamente sensibles al sonido, con tres veces más neuronas dedicadas a la percepción del sonido que en los humanos.
También se sabe que tienen la capacidad de oír hasta 12 octavas, mientras que, en comparación, los humanos solo pueden oír hasta 8 (Ketten, 2018).
Pero debido a que operan en diferentes partes del espectro, no todos los cetáceos pueden oírse unos a otros bajo el agua. Los tipos de sonidos producidos y percibidos varían según la especie y pueden incluir chasquidos, pulsaciones, silbidos, gemidos, gritos o trinos.

Diferencias de comunicación entre cetáceos
Ballenas barbadas ("Mysticetes")

Las ballenas verdaderas, como la ballena azul, la ballena jorobada o el rorcual aliblanco, pertenecen al grupo de los "misticetos" o "ballenas barbadas". Reciben este nombre porque, para alimentarse, utilizan unas estructuras similares a pelos llamadas "barbas" con el fin de filtrar el plancton y el krill del agua de mar. Para comunicarse, estas ballenas producen sonidos de baja frecuencia con la ayuda de su laringe (Figura 1).
Algunas de sus vocalizaciones son muy complejas y constan de varias unidades, organizadas en frases, que a su vez forman diferentes temas. Cuando varios temas se disponen en un orden concreto, se forma una canción. Por ejemplo, uno de los cantos de misticetos más conocidos es el de la ballena jorobada, que posiblemente sea el canto más largo (7-30 minutos), ruidoso y lento de la naturaleza (Payne & McVay, 1971).
Los machos de ballena jorobada de todas las edades forman agrupaciones para cantar, lo que se cree que es una exhibición territorial o una forma de atraer a las hembras y desempeñar así un papel esencial en la selección sexual. La mayor parte del canto se realiza durante la época de cría, pero se sabe que las ballenas jorobadas macho también cantan mientras se alimentan.
Cada población de ballenas jorobadas tiene su propio canto único, con los mismos temas que se repiten en el mismo orden. Sin embargo, éstas cambian con el tiempo, cuando se les añaden o intercambian unidades diferentes o incluso temas distintos. Por tanto, al cabo de unos años, la misma población entonará un canto completamente distinto, lo que puede aumentar la aptitud reproductiva de la población, como en el caso de las aves (Garland et al., 2011).
He aquí un ejemplo canto de la ballena jorobada.
Ballenas dentadas ("Odontocetos")

Otros cetáceos, como cachalotes y todos especies de delfines, se alimentan de presas más grandes, incluyendo pescado, calamares y incluso otros mamíferos marinos. Tienen dientes en lugar de barbas, por lo que pertenecen a otro grupo denominado “odontocetos” o “ballenas dentadas".
Estos animales utilizan la laringe y los sacos nasales para producir diversos tipos de sonidos de frecuencia media a alta, no sólo para comunicarse, sino también para navegar y cazar.
Todos los odontocetos son capaces de biosonar o ecolocalización, que les ayuda a orientarse en la oscuridad y también a encontrar presas. Esta característica se basa sobre todo en la producción de una serie de chasquidos dirigidos a través de un órgano llamado "melón", que se encuentra en la frente del animal (Figura 2).
Los chasquidos rebotan en diversos objetos o criaturas y vuelven al cetáceo, que los capta a través del tejido graso de su mandíbula, conectada al oído medio. Posteriormente, las vibraciones se transmiten al sistema nervioso del animal, que las interpreta y traduce la información en un mapa mental del entorno, lo que le permite ver claramente la posición de cualquier obstáculo y/o fuente de alimento.
A pesar de su papel esencial en la navegación y la caza, los clicks no se utilizan tanto para comunicarse. Para ello, los delfines utilizan pulsos de ráfaga y silbidos, y se ha demostrado que cada individuo produce un sonido característico, denominado “silbido característico”, que actúa casi como su nombre (Sayigh et al., 2007).
Aunque estos silbidos carecen de la complejidad de los cantos de los misticetos, los experimentos en cautividad han demostrado que los delfines tienen una gran comprensión tanto de la sintaxis como de la semántica y pueden asociar diferentes sonidos con distintos objetos e incluso imitar el comportamiento y los sonidos humanos.
¿Cómo suenan las ballenas?
Sonido de belugas
Sonido de la ballena Bowhead
Sonido de la ballena gris
Sonido de ballena jorobada
Sonido de rorcual aliblanco
Sonido de ballena franca
Sonido de cachalote
CHAT Box - Proyecto “Audición y telemetría de cetáceos

Basándose en esta investigación, científicos de The Wild Dolphin Project y Georgia Tech unieron sus fuerzas en 2010. Juntos trabajaron con delfines moteados salvajes del Atlántico en las Bahamas. Como resultado, desarrollaron el “CHAT box”, un ordenador que almacena silbidos artificiales vinculados a objetos específicos.
El uso de esta máquina demuestra que los delfines pueden aprender nuevas “palabras” y asociarlas a objetos que no forman parte natural de su entorno, y supone un primer paso hacia una mejor comprensión de la comunicación entre cetáceos.
Puede obtener más información sobre este proyecto en su sitio web: Investigación del CHAT y escucha los sonidos habituales de los delfines.
Amenazas para la comunicación de los cetáceos

Dado que los sonidos desempeñan un papel esencial en comportamientos vitales como la búsqueda de alimento, la orientación espacial, las interacciones sociales o la cría, Los cetáceos son muy sensibles a los ruidos fuertes.
Diversas formas de actividad humana en el mar, como la navegación, los estudios sísmicos y los ejercicios militares, producen niveles de ruido que interfieren con la comunicación y pueden dañar a ballenas y delfines, alterando tanto su comportamiento como su fisiología.
Se ha observado, por ejemplo, que las ballenas jorobadas evitan ciertas zonas de alimentación en presencia de fuentes de ruido. (Risch et al., 2012), mientras que se ha observado que los buceadores de profundidad, como las diferentes especies de zifios, varan en masa cuando se asocian a ejercicios militares (Fernández, 2004; Frantzis, 2004). Por lo tanto, es de vital importancia seguir aprendiendo cómo utilizan los sonidos estos animales y cómo les afectan los ruidos en su entorno, para poder diseñar y aplicar los mejores procedimientos de gestión para su protección.
Escrito por Ramona Negulescu
Referencias
- Bender, C. E., Herzing, D. L., & Bjorklund, D. F. (2009).
- Fernández, A. (2004).
- Frantzis, A. (2004).
- Garland, E. C., Goldizen, A. W., Rekdahl, M. L., Constantine, R., Garrigue, C., Hauser, N. D., Michael Poole, M., Robbins, J., & Noad, M. J. (2011).
- Ketten, D., Universidad de Rhode Island (Productor) (2018).
- Dra. Joy Reidenberg. Adaptado de Joy S. Reidenberg y Jeffrey T. Laitman. 2007.
- Risch, D., Corkeron, P. J., Ellison, W. T., & Van Parijs, S. M. (2012).
- Sayigh, L. S., Carter Esch, H., Wells, R. S., & Janik, V. M. (2007).
- Proyecto Delfín Salvaje (2010).


